El sábado por la mañana me multaron por no poner ticket de parquímetro en la
Gran Via de Salamanca. Esa es la versión oficial, claro. La realidad dista bastante, ¿no fue verdad que al sujeto de azul le molestó sobremanera vernos dormir plácidamente en el coche? Con nuestras mantas, nuestros sacos y nuestras ganas. Todo era precioso y estaba lleno de vaho, pero a él le molestaba pasar frío en la calle y trabajar, seguro.
¿Y a mí qué más me da una multa si he descubierto que soy invencible?
No lloré con él pese a que los brazos se me erizaron tantísimo que casi pinchaban.
Será que me estoy haciendo fuerte.
Próxima parada: Yann Tiersen.
7 comentarios:
siendo así, imposible pues q una multa te haga efecto;)
deberías contar algo de esos conciertos no?? :)
beso!
Así que Yann...
eso significa que en breve te veo por aquí?
:)
No te estás haciendo...ya lo eres, de fuerte, digo.
¡Yo también voy al concierto de Yann Tiersen! Ya hablaremos para vernosp or allí...¡Qué guay! :)
jajajajjaajajja
Y lo bien que dormí, oye!
Yo no he pagado aún la multa que me pusieron en el Pau de Vallecas, ni creo que vaya a hacerlo, la tengo pegada en el frigorífico y todas las mañanas la miro mientras bebo zumo de naranja y me siento Jhon Dilinger.
¡Deberías decir algo de los conciertos!
Esta semana, no? Lo vi en algun cartelillo por la calle pero con mis madrugones diarios me va a ser imposible tan siquiera el pensarlo. Pasatelo genial!
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